lunes, 15 de abril de 2013

"Nos atrapó la noche: Perdidos en la montaña; en busca de Quila Quina"

Luego de transitar todo el día por SMAndes (no se pierdan la fervorosa y demencial bajada de 1200 metros) iniciamos nuestro recorrido de Los 7 lagos. ¿Dónde inicia? En el sector izquierdo de la costanera de San Martín de los Andes.
Allí la Ruta Nacional Nº 40 bordea el Lago Lacar y comienza el llamado Caminode los 7 Lagos. 
El inicio fue a las 18.30 horas. 
Gran error: ese horario es tarde. 

Están avisados… si van en febrero o marzo… ya lo saben, si no vivirán lo que le pasaremos a contar.

El camino de los 7 Lagos, como recordarán los primeros kilómetros son a pura subida y la fuerza a invertir es mucha, terrible. 
Por esa razón, a los 10K, decidimos parar eran las 21.30, hacía frío la única iluminación eran las luces de la chata y dos linternas. Decidimos parar sobre la ruta donde un cartel indicaba la existencia de un Camping, decía Quila Quina, que es sin más un Camping que se ubica a 14 kilómetros adentrándose al bosque desde la ruta. 
Es decir, que para conseguir un lugar a donde acampar teníamos que transitar en bici, como dije, 14 kilómetros penetrando la montaña desde la ruta 40. 
Y lo hicimos: con frío, hambre y, a decir verdad, un poco de miedo.

Acá viene un detalle cronológico desde que iniciamos la Odisea de encontrar QUILA QUINA:

  • Oscar y vale, fueron en la Strada. Tomaron ventaja.
  • Mauro, lechuga y humber, fueron en bici.
  • La falta de señalización es una crítica bien hecha que se le puede hacer a los gestores de QUILA QUINA. Sépanlo CICLISTAS: no hay ni una señalización.


  • Al principio pasamos por puentes, los tres, de noche con frió adentrándonos al bosque en donde SÓLO HAY SUBIDAS. Sépanlo: para llegar en bicicleta a QUILA QUINA ES COSTOSO, EN BICI NO ES RECOMENDABLE: Sólo hay subidas en ripio. TERRIBLE.

  • A la hora de andar en bici, y no ver NI UNA SEÑALIZACIÓN, NI UNA CASA, NI LUZ, sólo el sonido del arroyo que pasaba lindando a nosotros.
  • Finalmente, decidimos volver.
  • La discusión entre lechuga, humber y mauro fue de varios minutos. Pero finalmente…
  • Se decidió volver. La vuelta fue sencilla. Era pura bajada. Pero el miedo atravesaba los tres cuerpos compuesto en ese entonces de frío, miedo y hambre. Eran las 22 horas. Bajamos rápidamente.
  • Llegamos a la ruta 40. Realmente el lugar era oscuro, silencioso. Había neblina y no pasaba un auto. En bici tomamos la ruta 40 y volvimos 2 kilómetros yendo hacia SMAndes.
  • Encontramos un complejo de cabaña.
  • Ingresamos al mismo.
  • Hablamos con el chico del ingreso al lugar. 
  • Amablemente nos dio permiso para usar el teléfono. Eran las 23 horas.
  • Estamos incomunicados con el resto del equipo: a saber VALE Y OSCAR, que estaban en la chata.
  • Humberto y Lechuga no tenían batería en los celulares. Mauro quería llamar a Oscar y éste (como el Vale) tenía el cel apagado.
  • Al joven del complejo le preguntamos si tenía el teléfono de QUILA QUILA. Dijo que sí. Cuando llamé, del otro lado me atiende un joven de voz ronca.
  • Le pregunto: ¿No sabe si llegaron dos personas en una chata blanca?.
  • A ver, aguardame, me dice el chico de Quila QUINA: “Recién se acaban de bajar de una chata dos personas?
¿Difícil de creer no? Pero en el momento que llamamos desde el ingreso al Complejo de Cabañas Vale y Oscar en ese mismo instánte ingresaban a la secretaria de Quila Quina para alquilar dos parcelas para pasar la noche.
  • En ese momento me emociono. Eran la única forma de contactarme con ellos. De otra forma, al menos, hasta el otro día, en que Oscar y el Valen carguen el celular.
  • “Vale”, le digo “Nos perdimos”, y le dije que estamos ubicado a 2 K del cartel de Quila QUINA, en un complejo de Cabañas. Que estamos bien. Automáticamente Vale le dice a Oscar de la situación e inician la vuelta. Llegan hasta donde estábamos después de una hora y media.


Decidimos en grupo volver a SMAndes, sí, al Camping ACA. El Complejo de Cabaña (para aquellos que se preguntaron porqué no pararon allí) tenía un valor de 1000 pesos por cabeza la noche. Y eso hicimos: llegamos a SMAndes, comimos, cansados, muy cansados nos fuimos a dormir. Al otro día íbamos a tener un gran día.




Los aventureros y el comienzo de la Ruta 40...


Miércoles 20. Arriba a las 9.30.
Una vez más el cielo gris, con llovizna fina, molesta pero nada de eso importaba.
Tuvimos un excelente primer día y queríamos volver a vivir cosas imposibles tales como subir y descender 1200 metros.

La idea, como en la vida, se trata de superar metas.

Armamos las bici, Franco y Humberto, también sus alforjas. Oscar acomodó con la ayuda de los chicos sus Strada. Y partimos, ahora sí, a iniciar la travesía por la Ruta Nº 40, el camino de Los 7 Lagos.

Preparados para la travesía. Nos esperaban 112 K, pero en total hasta VLAngostura hicimos 180K entre ingreso a los lagos y otros recorridos.

Ahora sí, a pedalear. Todas las páginas que recorrimos aseguraban que los primeros 30K son de subidas. Es cierto a medias.
Nosotros agregaríamos que no sólo los primeros 30K sino durante el viaje existen muchas pendientes; incluso, la más difícil de pedalear se encuentra en el último tramo, asfalto, casi llegando a VLAngostura.
De todos modos no hay que desanimar, el viaje es genial y tiene muchas bajadas… algunas  increíbles. En una llegamos a 60K por ahora. ¡Imagínense! Una verdadera experiencia que la naturaleza nos regala para transitar y nunca olvidar.

Ahora sí... dejamos atras SMAndes
Y nos presentamos




 Oscar, en logística y soporte moral.

 Vale alias “El Choco”, pirómano, entre otras obsesiones,  
y fuerza espiritual para sus compañeros.



  El rostro de Hamber, no ha sido creado para salir en fotos. Pobre pibe. Igual, sus 
encantos oscilan entre cantar fuertes agudos al estilo Axel Rose y entonar canciones de agapornis.


Los grupos de amigos deberían tener siempre un amigo como Franco: es a los viaje 
de cicloturismo lo que Macgyver en su vida cotidiana: un gran héroe anónimo.


Las reglas están para romperlas. Mauro fue testigo de eso: fuma 20 cigarrillos por día y sin 
problemas recorrió en bici 180K. Y subió dos veces en 1 día el mirador Bandurría.

Minutos antes de salir planificamos el viaje del día.
Decidimos finalmente pedalear hasta que las piernas griten: ¡Basta!
Por otro lado, al tener que buscar campamento y algo de comida, en necesario la luz del día, nunca se olvide que de noche todo se torna más complejo. Se lo decimos por experiencia. (Posta: Perdidos en las montañas: en búsqueda deQuila Quina).
Así empezamos a pedalear, hicimos 12K, poco y nada, pero al pedalear en subida y con viento en contra es complicado.
Decidimos acampar en el “Rincón de los mochileros”, un camping alucinante gestionado por la Comunidad Mapuche (Curruhuinca), se encuentra ubicado a 12K de San Martín de los Andes por Ruta 40.

En el post siguiente te contamos cómo en un día conocimos tres lagos: Machónico, Hermoso y Falkner.

domingo, 14 de abril de 2013

Descenso en bicicleta desde el Mirador Bandurrias

Subimos 1200 metros para llegar al Mirador Bandurría.
Al llegar y contemplar el área del Lago Lacar y apreciar la costa en La Islita (las fotos hablan por sí solas) Mauro, Franco y Humberto emprenderían una de las travesías más arriesgada del viaje: el descenso en bici a SMA desde el Mirador Bandurría.

La actividad por demás estimulante tuvo dos anécdotas: las graciosas equivocaciones de Mauro al elegir el camino a seguir (no había nada definido) y la caída de Humberto en el minuto 5.46, la cual, lamentablemente la cámara no pudo apreciar del todo. jajaja.

La travesía fue peligrosa de igual manera que la bajada por la ruta 40 (la de los 7 Lagos) en el KM 70 zona de ripio. Las bicis, en ese entonces, alcanzaron unos 60K por hora. 
De todos modos, en general, el viaje por Los 7 Lagos es tranquilo y por demás de estimulante.

El video: 

La filmación a cargo de Franco Faggiolani.

Esperamos que les sirva. 
Una recomendación por su salud, y el afecto de quienes lo rodean: el casco siempre en sus cabezas, nunca en el manubrio ni en las alforjas. El casco, suerte mediante, salva vidas.

viernes, 12 de abril de 2013

Los Mapuches, excelentes guías turísticos. A pedales por San Martín de los Andes. Hacia el Lago Lacar

Ahora sí, tras viajar 20 horas y llegar a las 21.30 a SMAndes (acá el post que retrata la experiencia) el martes 19 no levantamos a las 10.
El cielo estaba gris. 
Era la primera mañana en SMAndes (SMA). 
La llovizna molestaba nuestros rostros, cansados, tras viajar muchas horas.
A la noche sólo pudimos conquistar, casi a solas en el camping, un sueño leve. 
Pero, como dijimos, nada importaba. 
Todo podría pasar y de hecho pasó. 
Desayunamos, armamos bici, desarmamos carpa, ordenamos la STRADA y arrancamos a conocer SMA.


En la puerta del ACA. Martes 19. 11.30. A segundos de iniciar
el recorrido por SMA.



Fila inda. Todos a la derecha.

Costanera de SMA. El Lacar al frente. A la izquierda la Ruta Nº 40, inicio del
recorrido de Los 7 Lagos. A la derecha ascenso al Mirador, se recomienda hacerlo a pie.



Atrás nuestro, la Ruta 40. Costanera SMA.

Costanera, a la derecha el mirador Bandurría. Hacía allá vamos.


La casas de estilo suizo.






Tras recorrer las calles SMA, decidimos subir ¡en bicicletas! el Mirador Bandurría, 1200 metros. El complejo, allí arriba está gestionado por Mapuches. Es un hermoso lugar, al cual, si se accede en bicicleta aclaramos que no se debe llevar alforjas, es decir, nada de peso extra más que uno mismo. Ya que las pendientes son grandes y el camino es ripio. Eso sí más allá del calor que pueda hacer, llévese siempre un buzo. El ascenso obliga al ciclista a pasar por el medio del bosque en donde se encuentran pinos y otras clases de árboles muy altos que provocan en el ambiente un frío exorbitante. También sugerimos llevar mucha agua.
Luego, gracias al consejo de una Mapuche, conocimos La Islita. Un verdadera belleza, llegamos allí también en bici, descendimos unos metros y llegamos a la costa del Lacar.
Mauro y Humberto se lanzaron sin miedo al Lacar pese al frío del agua del Lago.


Vista al Lacar desde el ingreso al camino para
subir hasta el Mirador Bandurría.




Acá cometimos un error. Subimos el Mirador desde la Costanera. En bici, moto o auto se aconseja hacerlo desde la otro ingreso que es por la ciudad de SMAndes.


Senderos. Es recomendable subir a pie. ja ja ja. Tarde pero seguro nos dimos cuenta.
Y ascendimos por el otro ingreso, difícil, pero al llegar una inmensa satisfacción.



San Martín de los Andes. Desde el 1 mirador.

La costanera desde otro ángulo. Al frente la Ruta
Nº 40.



Llegando al Mirador Bandurría.


Llegamos. Ingreso al Mirador...
¿Quien será el afortunado? SMAndes.


Oscar aprovecha la naturaleza y da rienda suelta a su
pasión: la meditación.

Yendo pa' la Islita.


Lago Lacar, desde el Mirador Bandurría. Única comparación posible: Mirador Villa Traful. Dos bellezas del sur argentino.

La Islita. Franco al agua.



















Humber y Mauro al agua.


Serenidad: 1 pulsación por minuto.


La noche caía alrededor de las 20. Acampamos una vez más en el ACA. Al otro día, no lo sabíamos, pero íbamos a conocer varios lagos. Todos muy hermosos, llenos de colores, una verdadera locura. 
El próximo post, se llama: "Machonico, Hermoso y Falkner, tres regalos de la naturaleza".
También nos presentamos.